EN Pusan (Corea del Sur) se puede ver una singular danza popular: unos hombres con mantos blancos y altos gorros negros agitan los brazos, giran, hacen reverencias y hasta se sostienen en un solo pie.
Sus peculiares movimientos improvisados tienen una sencilla explicación: imitan a las grullas de Manchuria, que por siglos han invernado en Corea del Sur. La original danza de las grullas impresionó tanto a los pobladores que crearon su propia danza, basándose en las posturas que adoptan dichas aves.
A 1.500 kilómetros de distancia, el Parque Nacional Kushiro Shitsugen, en Hokkaido (Japón), recibe bandadas de amantes de la naturaleza que acuden a observar grullas de verdad. Gracias a un programa de alimentación artificial que se implementa durante los crudos meses de invierno, una colonia de grullas de Manchuria ahora cuenta con varios cientos de miembros. Contemplar el vigoroso baile en la nieve de un grupo de estas elegantes aves de plumaje blanco y negro es un espectáculo sumamente bello. Jennifer Ackerman, reportera de National Geographic, describe su embeleso valiéndose del término japonés aware, el cual, según explica, denota “el sentimiento que surge frente a la intensa belleza de algo efímero”.
Las grullas se hallan en todo el mundo, excepto en Sudamérica y la Antártida, y desde la antigüedad han cautivado al hombre. Aparecen en pinturas rupestres de África, Australia y Europa. En el Lejano Oriente constituyen uno de los temas favoritos de los artistas, pues representan la longevidad y la felicidad. También son símbolo de la felicidad conyugal —quizás porque se mantienen fieles a su pareja de por vida—, y su estampa es frecuente en los kimonos de boda. Por su rareza y belleza, los coreanos catalogan a la grulla de Manchuria como un “monumento natural”. En los billetes japoneses de 1.000 yenes aparecen grullas danzando. Y hace nada menos que dos mil quinientos años, los chinos crearon la “danza de las grullas blancas”. Quizás sea nuestra singular atracción por la danza la razón de que les guardemos un afecto especial a estas aves.
La danza de las grullas
Las quince especies que integran la familia de las grullas danzan, e incluso los polluelos de menos de dos días de edad hacen su intento. “Hay otras aves que danzan también —explica el libro Handbook of the Birds of the World (Guía de aves del mundo)—, pero ninguna a tal grado [...] ni de una forma tan bella a los ojos humanos.” Las grullas ejecutan una danza muy variada y siempre espectacular, si se toma en cuenta lo grandes que son, las elegantes posturas que adoptan y sus impresionantes saltos con las alas extendidas. Por lo común, el baile comprende “prolongadas y complejas secuencias coordinadas de reverencias, saltos, carreras y vuelos cortos”, añade la guía antes mencionada. Y, tal como sucede con los humanos, cuando unas cuantas grullas empiezan el baile, todas las demás quieren participar. En África se han observado hasta 60 parejas de grullas coronadas grises danzando al unísono.
¿Por qué lo hacen? ¿Es una forma de hacer ejercicio, de comunicarse, de cortejar, de dar una señal de alarma, o sencillamente una demostración de buen humor? Pudiera deberse a una o a todas las razones mencionadas. Aunque es cierto que les gusta bailar por parejas y que la danza forma parte de su ritual de cortejo, hasta las grullas jóvenes bailan, y por lo general son ellas las más entusiastas. “Cualquiera que sea su motivo, es un deleite observarlas”, señala en conclusión el Handbook of the Birds of the World.
El vuelo
A las grullas se las oye mucho antes de poder verlas. Un potente trompeteo anuncia su presencia aun a kilómetros de distancia. Al parecer, el reclamo ayuda a la bandada a mantenerse unida durante los largos vuelos migratorios que la mayoría de las especies realizan desde el norte del planeta, donde se hallan sus territorios de cría. En el otoño recorren enormes distancias desde Canadá, Escandinavia o Siberia hacia los climas más templados de China, la India, Estados Unidos (en Texas) o la región mediterránea. Son viajes peligrosos y a la vez agotadores. Se ha visto a algunas grullas comunes volar a altitudes de casi 10.000 metros en su travesía por el Himalaya hacia la India. Siguen la típica formación de vuelo en V, aprovechando las corrientes térmicas para planear tanto como sea posible. Pero cuando cruzan masas de agua, dependen exclusivamente de la fuerza de sus alas.*
El ornitólogo español Juan Carlos Alonso ha estudiado durante casi veinte años los hábitos migratorios de las 70.000 grullas comunes que invernan en España. “Anillamos algunas aves, y a otras les colocamos pequeños radiotransmisores con el fin de rastrear su vuelo migratorio —explica—. Siento una gran emoción al encontrar en el área de invernada, en España, algún ejemplar que no era más que un polluelo cuando yo mismo lo anillé en el norte de Alemania. Las rutas migratorias de las grullas han sido las mismas por siglos. Un ave anillada en Finlandia fue descubierta invernando muy al sur, en Etiopía, mientras que otras, originarias de Siberia, invernan en México.”
Su lucha por sobrevivir, con ayuda humana
En el presente, nueve de las quince especies de grullas se hallan en peligro de extinción. La más amenazada es la grulla chillona de Norteamérica, que vio reducida su población a tan solo catorce ejemplares en 1938. Pero gracias a un programa de reproducción en cautividad y la protección de hábitats estratégicos, la población ha ascendido a más de trescientas aves. Los naturalistas ahora están criando polluelos para luego reincorporarlos a áreas silvestres protegidas. Últimamente, con la ayuda de aviones ultraligeros, se ha logrado enseñar a unas cuantas grullas chillonas a emigrar. En Rusia, los científicos han tomado medidas similares para proteger a la amenazada grulla siberiana.
Una de las más conmovedoras historias con final feliz procede de Japón. En Hokkaido, una colonia pequeña de grullas de Manchuria no emigró, pues encontró alimento suficiente durante los meses de invierno a lo largo de arroyos cercanos a fuentes termales. Sin embargo, en el crudo invierno de 1952, hasta esas corrientes de agua se congelaron, y la pequeña bandada de treinta aves parecía condenada a desaparecer. Pero los escolares del lugar regaron maíz sobre el lecho de los arroyos congelados, y las aves sobrevivieron. Desde entonces se alimenta periódicamente a las grullas, y la pequeña bandada ha crecido hasta contar con casi novecientos ejemplares, lo que equivale a un tercio de la población mundial de esa especie.
Un futuro incierto
Al igual que muchas otras especies, las grullas se han visto perjudicadas por la desecación de los pantanos y la pérdida de pastizales; para sobrevivir han tenido que aprender a coexistir con las personas. Las grullas prefieren por lo general una distancia prudencial de varios kilómetros entre ellas y la gente; pero si no las molestan, se acostumbran a la presencia humana. En la India, la grulla sarus —la más grande de todas las aves voladoras— se ha adaptado a los estanques de las aldeas, que utiliza como áreas de reproducción. Otras especies de grullas han aprendido a comer de los sembradíos mientras emigran o cuando se hallan en sus sitios de invernada.
Existe la esperanza de que los esfuerzos conjuntos de los conservacionistas de muchos países garanticen la supervivencia de estas elegantes criaturas. Sería una verdadera tragedia que las generaciones futuras jamás pudieran contemplar emocionadas la espléndida danza de las grullas, ni escuchar su sonoro trompeteo mientras surcan el cielo otoñal en su vuelo hacia el sur.
* Miles de grullas comunes pasan por Israel en sus migraciones de primavera y de otoño, y algunas también invernan allí. Durante un atardecer en el norte del valle del Jordán puede que algunos afortunados tengan el placer de contemplar bandadas de grullas en vuelo con el monte Hermón cubierto de nieve como telón de fondo. Es un espectáculo de belleza inolvidable, si bien efímero.
Publicado en ¡Despertad! del 22 de septiembre de 2003
sábado, 12 de diciembre de 2009
jueves, 3 de diciembre de 2009
¿Amos o esclavos del dinero?
¿HA OÍDO hablar del mal del dinero? Según se informa, afecta a buena parte de la población mundial. ¿De qué se trata?
El doctor Roger Henderson, especialista en salud mental del Reino Unido, acuñó hace poco la expresión “mal del dinero” para designar los síntomas físicos y psicológicos que presentan las personas agobiadas por su situación económica. Entre los síntomas figuran dificultades respiratorias, dolor de cabeza, náuseas, irritación de la piel, falta de apetito, arrebatos de ira injustificados, nerviosismo y pensamientos negativos. De hecho, el doctor Henderson afirma que “las preocupaciones económicas constituyen una importante causa de estrés”.
No es de extrañar que en los pasados meses una creciente cantidad de personas haya sufrido los efectos de los problemas económicos. La crisis financiera por la que hoy atraviesan muchos países ha ocasionado la pérdida a gran escala de empleos, casas y ahorros personales. Importantes entidades financieras han quebrado y hasta las naciones más ricas han adoptado medidas urgentes para impedir el colapso. Además, el alza de los productos básicos es otro motivo de gran preocupación para los países en desarrollo.
Sin embargo, aun en tiempos de bonanza, como en años anteriores, mucha gente sufre a causa del dinero. Por ejemplo, el diario sudafricano The Witness informó que en África se había extendido “una plaga social de mercantilismo, consumismo y materialismo desenfrenado”. El periódico señaló que sus víctimas tendían a “despilfarrar, trabajar horas extras, endeudarse, tener sentimientos de privación y envidia, y padecer estrés y depresión”. Con razón se culpó al dinero del deterioro de la calidad de vida en el continente africano.
Antes de la actual crisis financiera, la India experimentó un período de crecimiento económico. La revista India Today International señaló que en el año 2007 se alcanzaron en el país “cotas de consumo nunca antes vistas”. Las autoridades temían que ese auge provocara disturbios generalizados.
Por esas mismas fechas, entre los adultos jóvenes de Estados Unidos estaba de moda despilfarrar sus ingresos en artículos de lujo. Con todo, su poder adquisitivo no los hacía felices, pues los expertos indicaron que tal prosperidad constituía una de las principales causas de alcoholismo, depresión y suicidio. Una encuesta reveló que “ni siquiera 1 de cada 3 estadounidenses” se consideraba feliz a pesar de nadar en la abundancia.
La otra cara de la moneda
Por otro lado, tanto en épocas de vacas flacas como de vacas gordas ha habido ricos y pobres viviendo relativamente libres de la angustia que generan el dinero y las posesiones. Veamos lo que marca la diferencia.
Los autores de un informe titulado The Meaning of Money (Lo que el dinero significa) señalan que la vida de algunas personas “gira en torno al dinero, lo cual puede causarles tensión nerviosa y neurosis”. Pero subrayan que “quienes administran con cuidado sus ingresos llevan las riendas de su vida y gozan de autoestima. No son esclavos del dinero, sino sus amos”. Además, “sufren menos presiones y, por lo tanto, disfrutan de mayor tranquilidad”.
Ahora bien, ¿cuál es nuestra actitud hacia el dinero? ¿Somos sus amos, o sus esclavos? ¿Cómo nos afecta la inestabilidad financiera del mundo? Aun sin padecer el mal del dinero, todos los bolsillos, ricos o pobres, se resienten por la crisis. A continuación veremos cómo algunos cambios en el manejo del presupuesto pueden reportarnos mayor paz mental y felicidad familiar.
Cómo saber si uno es esclavo del dinero
Evita el tema del presupuesto familiar porque lo estresa
Las discusiones familiares a menudo giran en torno al dinero
No para de gastar
Vive preocupado por las facturas
No sabe exactamente cuánto gana
No sabe exactamente cuánto gasta
No sabe exactamente cuánto debe
Sus gastos por lo regular superan sus cálculos
Suele atrasarse en el pago de las facturas
Solo paga el mínimo de las tarjetas de crédito
Paga las facturas con dinero que había destinado a otros fines
Hace horas extras para pagar las facturas
Pide préstamos a fin de saldar préstamos anteriores
Saca de los ahorros para cubrir gastos periódicos
Se le hace casi imposible llegar a fin de mes
Cree que necesita acumular grandes sumas de dinero
Sufre alteraciones físicas o psicológicas
Source: Money Sickness Syndrome, by Dr. Roger Henderson
El doctor Roger Henderson, especialista en salud mental del Reino Unido, acuñó hace poco la expresión “mal del dinero” para designar los síntomas físicos y psicológicos que presentan las personas agobiadas por su situación económica. Entre los síntomas figuran dificultades respiratorias, dolor de cabeza, náuseas, irritación de la piel, falta de apetito, arrebatos de ira injustificados, nerviosismo y pensamientos negativos. De hecho, el doctor Henderson afirma que “las preocupaciones económicas constituyen una importante causa de estrés”.
No es de extrañar que en los pasados meses una creciente cantidad de personas haya sufrido los efectos de los problemas económicos. La crisis financiera por la que hoy atraviesan muchos países ha ocasionado la pérdida a gran escala de empleos, casas y ahorros personales. Importantes entidades financieras han quebrado y hasta las naciones más ricas han adoptado medidas urgentes para impedir el colapso. Además, el alza de los productos básicos es otro motivo de gran preocupación para los países en desarrollo.
Sin embargo, aun en tiempos de bonanza, como en años anteriores, mucha gente sufre a causa del dinero. Por ejemplo, el diario sudafricano The Witness informó que en África se había extendido “una plaga social de mercantilismo, consumismo y materialismo desenfrenado”. El periódico señaló que sus víctimas tendían a “despilfarrar, trabajar horas extras, endeudarse, tener sentimientos de privación y envidia, y padecer estrés y depresión”. Con razón se culpó al dinero del deterioro de la calidad de vida en el continente africano.
Antes de la actual crisis financiera, la India experimentó un período de crecimiento económico. La revista India Today International señaló que en el año 2007 se alcanzaron en el país “cotas de consumo nunca antes vistas”. Las autoridades temían que ese auge provocara disturbios generalizados.
Por esas mismas fechas, entre los adultos jóvenes de Estados Unidos estaba de moda despilfarrar sus ingresos en artículos de lujo. Con todo, su poder adquisitivo no los hacía felices, pues los expertos indicaron que tal prosperidad constituía una de las principales causas de alcoholismo, depresión y suicidio. Una encuesta reveló que “ni siquiera 1 de cada 3 estadounidenses” se consideraba feliz a pesar de nadar en la abundancia.
La otra cara de la moneda
Por otro lado, tanto en épocas de vacas flacas como de vacas gordas ha habido ricos y pobres viviendo relativamente libres de la angustia que generan el dinero y las posesiones. Veamos lo que marca la diferencia.
Los autores de un informe titulado The Meaning of Money (Lo que el dinero significa) señalan que la vida de algunas personas “gira en torno al dinero, lo cual puede causarles tensión nerviosa y neurosis”. Pero subrayan que “quienes administran con cuidado sus ingresos llevan las riendas de su vida y gozan de autoestima. No son esclavos del dinero, sino sus amos”. Además, “sufren menos presiones y, por lo tanto, disfrutan de mayor tranquilidad”.
Ahora bien, ¿cuál es nuestra actitud hacia el dinero? ¿Somos sus amos, o sus esclavos? ¿Cómo nos afecta la inestabilidad financiera del mundo? Aun sin padecer el mal del dinero, todos los bolsillos, ricos o pobres, se resienten por la crisis. A continuación veremos cómo algunos cambios en el manejo del presupuesto pueden reportarnos mayor paz mental y felicidad familiar.
Cómo saber si uno es esclavo del dinero
Evita el tema del presupuesto familiar porque lo estresa
Las discusiones familiares a menudo giran en torno al dinero
No para de gastar
Vive preocupado por las facturas
No sabe exactamente cuánto gana
No sabe exactamente cuánto gasta
No sabe exactamente cuánto debe
Sus gastos por lo regular superan sus cálculos
Suele atrasarse en el pago de las facturas
Solo paga el mínimo de las tarjetas de crédito
Paga las facturas con dinero que había destinado a otros fines
Hace horas extras para pagar las facturas
Pide préstamos a fin de saldar préstamos anteriores
Saca de los ahorros para cubrir gastos periódicos
Se le hace casi imposible llegar a fin de mes
Cree que necesita acumular grandes sumas de dinero
Sufre alteraciones físicas o psicológicas
Source: Money Sickness Syndrome, by Dr. Roger Henderson
miércoles, 25 de noviembre de 2009
A propósito de Juan Valdez. Un grano que dio la vuelta al mundo.
El relato de la devoción de un hombre por un plantón de cafeto ha sido descrito por el libro All About Coffee como “el episodio más romántico en la historia de la propagación de la planta del café”. Este pequeño árbol jugó un papel fundamental en el nacimiento de una industria que en la actualidad mueve 70.000 millones de dólares al año, cifra superada únicamente por el petróleo en lo que se refiere a exportaciones a escala mundial, según la revista Investigación y Ciencia.
LA ASOMBROSA historia del café arranca en las altiplanicies de Etiopía, el hogar de la planta silvestre que lo produce. Esta variedad, llamada Coffea arabica, genera dos terceras partes de la producción mundial. Aunque se desconoce cuándo se descubrieron las propiedades del grano tostado, esta especie ya se cultivaba en la península arábiga en el siglo XV de nuestra era. A pesar de que su exportación estaba prohibida, los holandeses adquirieron árboles o semillas fértiles en el año 1616. Pronto establecieron cafetales en Ceilán (la actual Sri Lanka) y en Java (hoy parte de Indonesia).
En 1706, los holandeses transportaron un plantón desde sus tierras en Java hasta los jardines botánicos de Amsterdam (Países Bajos). El árbol creció, y sus “descendientes” viajaron en barco a las colonias holandesas en Surinam y el Caribe. En 1714, el alcalde de Amsterdam le regaló uno al rey Luis XIV de Francia, quien mandó plantarlo en un invernadero del Jardín Botánico de París.
Los franceses, deseosos de entrar en el comercio del café, compraron semillas y esquejes que fueron transportados a la isla de Reunión; pero aquellas no germinaron y, según los especialistas, tan solo un árbol sobrevivió. En 1720 se sembraron 15.000 semillas de dicho árbol, logrando finalmente establecer un cafetal. Estos árboles se consideraban tan valiosos que dañarlos se castigaba con la pena de muerte. Los franceses también querían establecer plantaciones en el Caribe, pero sus dos primeros intentos fracasaron.
El oficial de la marina francesa Gabriel Mathieu de Clieux, quien estaba de permiso en París, se encargó personalmente de llevar a su propiedad en Martinica un ejemplar de cafeto en su viaje de regreso. En mayo de 1723 partió hacia la isla con un esqueje del árbol de París.
Para el viaje, De Clieux colocó su preciada planta en una caja hecha en parte de cristal para que pudiera absorber la luz del sol y conservara el calor en los días nublados, explica All About Coffee. Uno de los tripulantes, que quizás envidiaba a De Clieux y no quería que este disfrutara de la grandeza que le daría el éxito, intentó arrebatarle la planta, pero no lo logró. Además de sobrevivir a este ataque, el plantón también sobrevivió a un encuentro con piratas tunecinos, a una violenta tempestad y a lo peor de todo: la escasez de agua que se produjo cuando el barco quedó inmóvil en la zona de calma ecuatorial. De Clieux escribió: “El agua escaseaba de tal manera que durante más de un mes me vi obligado a compartir mi pequeña ración con la planta en la que había depositado todas mis esperanzas y que era la fuente de mi alegría”.
La abnegación de De Clieux se vio recompensada: su preciada posesión llegó a Martinica en buen estado y medró en el clima tropical. “Partiendo únicamente de esta planta, Martinica proveyó semillas, de forma directa o indirecta, a todos los países de América excepto Brasil, la Guayana Francesa y Surinam”, afirma Gordon Wrigley en su libro Coffee.
Entretanto, Brasil y la Guayana Francesa también querían cafetos. En Surinam, los holandeses aún poseían “descendientes” del árbol de Amsterdam, pero los mantenían bajo estrecha vigilancia. Sin embargo, en 1722, la Guayana Francesa consiguió semillas de manos de un delincuente que se escapó a Surinam y robó algunas. A cambio de su botín, las autoridades acordaron concederle el indulto, y fue repatriado.
Los primeros intentos furtivos de Brasil para obtener semillas o semilleros fueron infructuosos. Entonces, Surinam y la Guayana Francesa se enzarzaron en una disputa fronteriza y pidieron a Brasil que suministrara un mediador. Un oficial militar llamado Francisco de Melo Palheta fue enviado a la Guayana Francesa con instrucciones de zanjar la disputa y traer consigo algunos cafetos.
Las audiencias fueron un éxito, y el gobernador le preparó a Palheta un banquete de despedida. En un gesto de gratitud hacia su invitado de honor, la mujer del gobernador le entregó un precioso ramo. Sin embargo, escondidas entre las flores se encontraban semillas viables y plantas de cafeto. Por lo tanto, puede decirse que la multimillonaria industria del café de Brasil nació en 1727 de un ramo de flores.
De este modo, el joven árbol que viajó desde Java hasta Amsterdam en 1706 y su retoño en París produjeron las semillas y los plantones necesarios para suplir a América Central y del Sur. “Por lo tanto, la base genética de la industria del café arábica es muy limitada”, comenta Wrigley.
Actualmente, más de veinticinco millones de fincas familiares en unos ochenta países cultivan alrededor de quince mil millones de cafetos, cuya producción termina en los 2.250 millones de tazas de café que se consumen a diario.
Por irónico que parezca, ahora el problema es la sobreproducción, a lo que se suman los intereses políticos y económicos, el proteccionismo y los poderosos carteles que controlan su precio en el mercado. Todo esto ha dejado en la pobreza o ha reducido a una absoluta indigencia a los cultivadores de muchos países. Esta situación parece increíble, sobre todo cuando pensamos en que hace casi trescientos años, De Clieux tuvo que compartir su preciada ración de agua con un pequeño árbol de café.
(www.watchtower.org)
LA ASOMBROSA historia del café arranca en las altiplanicies de Etiopía, el hogar de la planta silvestre que lo produce. Esta variedad, llamada Coffea arabica, genera dos terceras partes de la producción mundial. Aunque se desconoce cuándo se descubrieron las propiedades del grano tostado, esta especie ya se cultivaba en la península arábiga en el siglo XV de nuestra era. A pesar de que su exportación estaba prohibida, los holandeses adquirieron árboles o semillas fértiles en el año 1616. Pronto establecieron cafetales en Ceilán (la actual Sri Lanka) y en Java (hoy parte de Indonesia).
En 1706, los holandeses transportaron un plantón desde sus tierras en Java hasta los jardines botánicos de Amsterdam (Países Bajos). El árbol creció, y sus “descendientes” viajaron en barco a las colonias holandesas en Surinam y el Caribe. En 1714, el alcalde de Amsterdam le regaló uno al rey Luis XIV de Francia, quien mandó plantarlo en un invernadero del Jardín Botánico de París.
Los franceses, deseosos de entrar en el comercio del café, compraron semillas y esquejes que fueron transportados a la isla de Reunión; pero aquellas no germinaron y, según los especialistas, tan solo un árbol sobrevivió. En 1720 se sembraron 15.000 semillas de dicho árbol, logrando finalmente establecer un cafetal. Estos árboles se consideraban tan valiosos que dañarlos se castigaba con la pena de muerte. Los franceses también querían establecer plantaciones en el Caribe, pero sus dos primeros intentos fracasaron.
El oficial de la marina francesa Gabriel Mathieu de Clieux, quien estaba de permiso en París, se encargó personalmente de llevar a su propiedad en Martinica un ejemplar de cafeto en su viaje de regreso. En mayo de 1723 partió hacia la isla con un esqueje del árbol de París.
Para el viaje, De Clieux colocó su preciada planta en una caja hecha en parte de cristal para que pudiera absorber la luz del sol y conservara el calor en los días nublados, explica All About Coffee. Uno de los tripulantes, que quizás envidiaba a De Clieux y no quería que este disfrutara de la grandeza que le daría el éxito, intentó arrebatarle la planta, pero no lo logró. Además de sobrevivir a este ataque, el plantón también sobrevivió a un encuentro con piratas tunecinos, a una violenta tempestad y a lo peor de todo: la escasez de agua que se produjo cuando el barco quedó inmóvil en la zona de calma ecuatorial. De Clieux escribió: “El agua escaseaba de tal manera que durante más de un mes me vi obligado a compartir mi pequeña ración con la planta en la que había depositado todas mis esperanzas y que era la fuente de mi alegría”.
La abnegación de De Clieux se vio recompensada: su preciada posesión llegó a Martinica en buen estado y medró en el clima tropical. “Partiendo únicamente de esta planta, Martinica proveyó semillas, de forma directa o indirecta, a todos los países de América excepto Brasil, la Guayana Francesa y Surinam”, afirma Gordon Wrigley en su libro Coffee.
Entretanto, Brasil y la Guayana Francesa también querían cafetos. En Surinam, los holandeses aún poseían “descendientes” del árbol de Amsterdam, pero los mantenían bajo estrecha vigilancia. Sin embargo, en 1722, la Guayana Francesa consiguió semillas de manos de un delincuente que se escapó a Surinam y robó algunas. A cambio de su botín, las autoridades acordaron concederle el indulto, y fue repatriado.
Los primeros intentos furtivos de Brasil para obtener semillas o semilleros fueron infructuosos. Entonces, Surinam y la Guayana Francesa se enzarzaron en una disputa fronteriza y pidieron a Brasil que suministrara un mediador. Un oficial militar llamado Francisco de Melo Palheta fue enviado a la Guayana Francesa con instrucciones de zanjar la disputa y traer consigo algunos cafetos.
Las audiencias fueron un éxito, y el gobernador le preparó a Palheta un banquete de despedida. En un gesto de gratitud hacia su invitado de honor, la mujer del gobernador le entregó un precioso ramo. Sin embargo, escondidas entre las flores se encontraban semillas viables y plantas de cafeto. Por lo tanto, puede decirse que la multimillonaria industria del café de Brasil nació en 1727 de un ramo de flores.
De este modo, el joven árbol que viajó desde Java hasta Amsterdam en 1706 y su retoño en París produjeron las semillas y los plantones necesarios para suplir a América Central y del Sur. “Por lo tanto, la base genética de la industria del café arábica es muy limitada”, comenta Wrigley.
Actualmente, más de veinticinco millones de fincas familiares en unos ochenta países cultivan alrededor de quince mil millones de cafetos, cuya producción termina en los 2.250 millones de tazas de café que se consumen a diario.
Por irónico que parezca, ahora el problema es la sobreproducción, a lo que se suman los intereses políticos y económicos, el proteccionismo y los poderosos carteles que controlan su precio en el mercado. Todo esto ha dejado en la pobreza o ha reducido a una absoluta indigencia a los cultivadores de muchos países. Esta situación parece increíble, sobre todo cuando pensamos en que hace casi trescientos años, De Clieux tuvo que compartir su preciada ración de agua con un pequeño árbol de café.
(www.watchtower.org)
viernes, 20 de noviembre de 2009
Cómo encontrar empleo y conservarlo. Cómo conservar el empleo.
“¿Has contemplado a un hombre hábil en su trabajo? Delante de reyes es donde él se apostará.” (Proverbios 22:29.)
COMO indica este proverbio bíblico, los trabajadores hábiles suelen estar muy bien considerados. ¿Cuáles son algunas de las habilidades y cualidades más valoradas? George, director de recursos humanos de una empresa con una plantilla de 700 empleados, dijo a ¡Despertad!: “Lo que valoramos es la capacidad de comunicación y de trabajar en armonía con los demás”. Las Escrituras contienen consejos prácticos que pueden ayudarnos a mejorar en ese sentido, y así aumentar las probabilidades de encontrar empleo. Veamos algunos ejemplos.
Buena comunicación
De las palabras del escritor bíblico Santiago aprendemos que la labor del buen comunicador comienza antes de abrir la boca. En su carta leemos que hay que ser “presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar” (Santiago 1:19). ¿Por qué es este un buen consejo? Salomón escribió: “Cuando alguien responde a un asunto antes de oírlo, eso es tontedad de su parte y una humillación” (Proverbios 18:13). Así es, si escucha atentamente a su jefe y a sus compañeros, se ahorrará malentendidos y no cometerá errores absurdos.
Hombre distraído en una reunión de trabajo
No prestar atención en las reuniones podría costarle el empleo
A la hora de hablar, la manera de decir las cosas también es muy importante. Si se expresa con claridad y con suficiente volumen, es más probable que lo entiendan y que respeten su opinión. Brian, asesor laboral a quien se mencionó en el artículo anterior, comenta: “Le sorprendería saber la gran cantidad de personas que pierden su empleo, no porque no sepan desempeñarse bien, sino porque no saben comunicarse con eficacia”.
Trabaje en armonía con los demás
Como usted pasa mucho tiempo con sus compañeros, seguro que los conoce bastante bien. Por consiguiente, tal vez se vea tentado a hablar de ellos, destacando sus errores y defectos. Sin embargo, la Biblia recomienda “poner todo empeño en conservar la calma, en ocuparse de sus asuntos” (1 Tesalonicenses 4:11, Nueva Biblia Española). De esa manera, no se ganará la reputación de ser “entremetido en asuntos ajenos” (1 Pedro 4:15). Tampoco perderá el tiempo ni provocará roces innecesarios con sus compañeros.
Cuando le manden una tarea, tenga en cuenta el sabio consejo de Jesús: “Si alguien bajo autoridad te obliga a una milla de servicio, ve con él dos millas” (Mateo 5:41). Jesús estaba hablando acerca de la autoridad civil, pero el principio es igualmente aplicable al ámbito laboral. Si se gana la fama de ser diligente y estar dispuesto a hacer más de lo que le piden, tendrá más probabilidades de conservar su puesto. Claro está, las exigencias de su jefe tienen límite. Jesús dijo que pagáramos a “César las cosas de César, pero a Dios las cosas de Dios” (Mateo 22:21). Con esas palabras dio a entender que no debemos permitir que quienes ocupan puestos de autoridad interfieran en asuntos más importantes, como la adoración que le debemos a Dios.
Sea honrado
Una encuesta realizada en más de mil cuatrocientas compañías reveló que para la mayoría de los empresarios, “la honradez y la lealtad son las cualidades que más los impresionan de un candidato”. Como es obvio, ser honrado implica no robar dinero ni materiales del lugar de empleo, pero también implica no robar tiempo. Cierto estudio llevado a cabo por una agencia de empleo mostró que el promedio de tiempo robado era de cuatro horas y cuarto semanales por trabajador. Estos “ladrones”, entre otras cosas, suelen llegar tarde, se van antes de la hora y pasan mucho rato hablando con los compañeros durante la jornada.
La Biblia aconseja: “El que hurta, ya no hurte más, sino, más bien, que haga trabajo duro, haciendo con las manos lo que sea buen trabajo” (Efesios 4:28). Además, la Palabra de Dios exhorta a los cristianos a ser diligentes, aunque ningún superior los esté observando. El apóstol Pablo escribió: “Sean obedientes en todo a los que son sus amos en sentido carnal, no con actos de servir al ojo, como quienes procuran agradar a los hombres, sino con sinceridad de corazón, con temor de Jehová” (Colosenses 3:22). Si usted tiene la reputación de ser diligente —aunque nadie lo esté supervisando—, se ganará la confianza de sus superiores.
Sea realista
La Biblia predijo con exactitud que nuestros tiempos serían críticos, difíciles de manejar (2 Timoteo 3:1). La inestabilidad y la agitación política y social producirían inevitablemente incertidumbre económica (Mateo 24:3-8). Por eso, aunque pongamos en práctica todas estas sugerencias, es posible que perdamos el empleo.
Sin embargo, al aplicar los principios bíblicos se reducen las inquietudes que causa el desempleo. Jesús dijo: “Pues bien, si Dios viste así a la vegetación del campo, que hoy está aquí y mañana se echa al horno, ¿no los vestirá a ustedes con mucha más razón, hombres de poca fe? Por eso, nunca se inquieten y digan: ‘¿Qué hemos de comer?’, o ‘¿qué hemos de beber?’, o ‘¿qué hemos de ponernos?’. [...] Pues su Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas estas cosas” (Mateo 6:30-32).
Dos mujeres estrechando sus manos después de una entrevista
Al igual que millones de personas del mundo entero, Ericka, mencionada antes, ha comprobado la veracidad de estas palabras de Jesús. Así resume ella sus sentimientos: “Me encanta mi trabajo actual. Pero sé por experiencia que las cosas cambian. Con todo, al aplicar los principios bíblicos y llegar a confiar en Jehová, he conseguido que no me afecte tanto perder el empleo y he aprendido a estar contenta con el trabajo que encuentro”.
(Despertad julio de 2005)
COMO indica este proverbio bíblico, los trabajadores hábiles suelen estar muy bien considerados. ¿Cuáles son algunas de las habilidades y cualidades más valoradas? George, director de recursos humanos de una empresa con una plantilla de 700 empleados, dijo a ¡Despertad!: “Lo que valoramos es la capacidad de comunicación y de trabajar en armonía con los demás”. Las Escrituras contienen consejos prácticos que pueden ayudarnos a mejorar en ese sentido, y así aumentar las probabilidades de encontrar empleo. Veamos algunos ejemplos.
Buena comunicación
De las palabras del escritor bíblico Santiago aprendemos que la labor del buen comunicador comienza antes de abrir la boca. En su carta leemos que hay que ser “presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar” (Santiago 1:19). ¿Por qué es este un buen consejo? Salomón escribió: “Cuando alguien responde a un asunto antes de oírlo, eso es tontedad de su parte y una humillación” (Proverbios 18:13). Así es, si escucha atentamente a su jefe y a sus compañeros, se ahorrará malentendidos y no cometerá errores absurdos.
Hombre distraído en una reunión de trabajo
No prestar atención en las reuniones podría costarle el empleo
A la hora de hablar, la manera de decir las cosas también es muy importante. Si se expresa con claridad y con suficiente volumen, es más probable que lo entiendan y que respeten su opinión. Brian, asesor laboral a quien se mencionó en el artículo anterior, comenta: “Le sorprendería saber la gran cantidad de personas que pierden su empleo, no porque no sepan desempeñarse bien, sino porque no saben comunicarse con eficacia”.
Trabaje en armonía con los demás
Como usted pasa mucho tiempo con sus compañeros, seguro que los conoce bastante bien. Por consiguiente, tal vez se vea tentado a hablar de ellos, destacando sus errores y defectos. Sin embargo, la Biblia recomienda “poner todo empeño en conservar la calma, en ocuparse de sus asuntos” (1 Tesalonicenses 4:11, Nueva Biblia Española). De esa manera, no se ganará la reputación de ser “entremetido en asuntos ajenos” (1 Pedro 4:15). Tampoco perderá el tiempo ni provocará roces innecesarios con sus compañeros.
Cuando le manden una tarea, tenga en cuenta el sabio consejo de Jesús: “Si alguien bajo autoridad te obliga a una milla de servicio, ve con él dos millas” (Mateo 5:41). Jesús estaba hablando acerca de la autoridad civil, pero el principio es igualmente aplicable al ámbito laboral. Si se gana la fama de ser diligente y estar dispuesto a hacer más de lo que le piden, tendrá más probabilidades de conservar su puesto. Claro está, las exigencias de su jefe tienen límite. Jesús dijo que pagáramos a “César las cosas de César, pero a Dios las cosas de Dios” (Mateo 22:21). Con esas palabras dio a entender que no debemos permitir que quienes ocupan puestos de autoridad interfieran en asuntos más importantes, como la adoración que le debemos a Dios.
Sea honrado
Una encuesta realizada en más de mil cuatrocientas compañías reveló que para la mayoría de los empresarios, “la honradez y la lealtad son las cualidades que más los impresionan de un candidato”. Como es obvio, ser honrado implica no robar dinero ni materiales del lugar de empleo, pero también implica no robar tiempo. Cierto estudio llevado a cabo por una agencia de empleo mostró que el promedio de tiempo robado era de cuatro horas y cuarto semanales por trabajador. Estos “ladrones”, entre otras cosas, suelen llegar tarde, se van antes de la hora y pasan mucho rato hablando con los compañeros durante la jornada.
La Biblia aconseja: “El que hurta, ya no hurte más, sino, más bien, que haga trabajo duro, haciendo con las manos lo que sea buen trabajo” (Efesios 4:28). Además, la Palabra de Dios exhorta a los cristianos a ser diligentes, aunque ningún superior los esté observando. El apóstol Pablo escribió: “Sean obedientes en todo a los que son sus amos en sentido carnal, no con actos de servir al ojo, como quienes procuran agradar a los hombres, sino con sinceridad de corazón, con temor de Jehová” (Colosenses 3:22). Si usted tiene la reputación de ser diligente —aunque nadie lo esté supervisando—, se ganará la confianza de sus superiores.
Sea realista
La Biblia predijo con exactitud que nuestros tiempos serían críticos, difíciles de manejar (2 Timoteo 3:1). La inestabilidad y la agitación política y social producirían inevitablemente incertidumbre económica (Mateo 24:3-8). Por eso, aunque pongamos en práctica todas estas sugerencias, es posible que perdamos el empleo.
Sin embargo, al aplicar los principios bíblicos se reducen las inquietudes que causa el desempleo. Jesús dijo: “Pues bien, si Dios viste así a la vegetación del campo, que hoy está aquí y mañana se echa al horno, ¿no los vestirá a ustedes con mucha más razón, hombres de poca fe? Por eso, nunca se inquieten y digan: ‘¿Qué hemos de comer?’, o ‘¿qué hemos de beber?’, o ‘¿qué hemos de ponernos?’. [...] Pues su Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas estas cosas” (Mateo 6:30-32).
Dos mujeres estrechando sus manos después de una entrevista
Al igual que millones de personas del mundo entero, Ericka, mencionada antes, ha comprobado la veracidad de estas palabras de Jesús. Así resume ella sus sentimientos: “Me encanta mi trabajo actual. Pero sé por experiencia que las cosas cambian. Con todo, al aplicar los principios bíblicos y llegar a confiar en Jehová, he conseguido que no me afecte tanto perder el empleo y he aprendido a estar contenta con el trabajo que encuentro”.
(Despertad julio de 2005)
Cómo encontrar un empleo y conservarlo. Cinco claves para encontrar empleo.
¿QUIÉNES consiguen siempre los mejores trabajos? ¿Los aspirantes más capacitados? “No —asegura un asesor laboral llamado Brian—. El empleo suele concederse a quien lo sabe buscar mejor.” Por lo tanto, ¿qué pasos debe dar para tener éxito en su búsqueda? Veamos cinco sugerencias.
Organícese
Si ha perdido un buen empleo o lleva cierto tiempo desempleado, es fácil que se desanime. “Cuando me despidieron, tenía bastantes esperanzas de conseguir trabajo enseguida —dice Katharina, una modista alemana—. Pero fueron pasando lentamente los meses y, como no me salía nada, me deprimí. Hasta llegó un momento en que me costaba hablar del asunto con mis amigas.”
¿Cómo contrarrestar la desesperanza? “Necesita un horario para planificar el día”, sugiere el libro Consiga un trabajo en 30 días o incluso antes. Los autores recomiendan “establecer objetivos diarios y llevar un recuento de todo cuanto hace”. Además, señalan que “cada día tiene que empezar con la rutina de vestirse para trabajar”. ¿Por qué? “Estar bien vestido le aportará mayor confianza en sí mismo, incluso cuando hable por teléfono.”
Así es, su trabajo debe ser buscar trabajo, prescindiendo de cuánto tarde en conseguirlo. Katharina, mencionada anteriormente, siguió esta estrategia. Ella comenta: “Fui a la oficina de empleo para conseguir las direcciones y los números de teléfono de las empresas que buscaban personal. Contesté anuncios de periódico. Examiné detenidamente la guía telefónica e hice una lista de las compañías que pudieran disponer de puestos de trabajo que aún no hubieran anunciado, y me puse en contacto con ellas. Luego redacté un currículo y lo envié a esas empresas”. Finalmente, después de buscar de forma sistemática, Katharina encontró un trabajo adecuado.
Entre en el mercado laboral oculto
El pescador con la red más grande es el que tiene la mayor probabilidad de atrapar peces. Igualmente, si usted agranda su “red”, tendrá más probabilidades de encontrar empleo. Si se limita a responder a las ofertas de los periódicos o de Internet, quizás su red no abarque la mayoría de los puestos disponibles, pues un buen número de puestos de trabajo nunca se anuncian. ¿Cómo puede entrar en este mercado laboral oculto?
Además de responder a los anuncios, haga como Katharina y dedique cierto tiempo cada semana a ponerse en contacto con las empresas que, a su juicio, tal vez tengan puestos apropiados para usted. No espere a que pongan un anuncio. Si le dicen que no tienen trabajo, pregunte si saben de alguna compañía a la que pueda acudir y con quién específicamente debería hablar. Si le mencionan alguna, concierte una cita indicando el nombre de la persona que lo envió.
EMPLEO
* Prepárese bien para la entrevista
* Prepare un buen currículo
* Sea flexible
* Entre en el mercado laboral oculto
* Organícese
Tony, mencionado en el artículo anterior, encontró empleo de esta manera. “Empecé a visitar empresas aunque no hubieran puesto ningún anuncio —explica—. En una me dijeron que de momento no había ninguna plaza libre, pero que lo volviera a intentar al cabo de tres meses. Cuando regresé, me dieron trabajo.”
Una madre sola de Sudáfrica llamada Primrose hizo algo parecido. “Mientras estaba en un curso de primeros auxilios —dice—, me fijé en un edificio que estaban construyendo al otro lado de la calle. Según me dijeron, iba a ser una residencia de ancianos. Traté varias veces de conseguir una cita con el director de la institución, pero cuando por fin logré hablar con él, me informó que no había ninguna vacante. Con todo, pasaba de vez en cuando por el lugar para ofrecer mis servicios, aunque fuera como voluntaria. Con el tiempo, me hicieron un contrato temporal. Como trabajé diligentemente en todo lo que me mandaron, gané experiencia y me dieron un empleo permanente.”
También puede pedir a sus amigos, familiares y conocidos que lo ayuden a localizar los empleos que no se anuncian. Así fue como encontró trabajo Jacobus, especialista en seguridad de Sudáfrica. “Cuando mi empresa cerró —afirma—, les dije a mis amistades y familiares que estaba buscando trabajo. Cierto día, en la fila del supermercado, un amigo mío oyó a una mujer preguntarle a otra si sabía de alguien que buscara empleo. Mi amigo interrumpió la conversación y le habló de mí. Me dieron una cita y conseguí el trabajo.”
Sea flexible
Si quiere aumentar las posibilidades de encontrar empleo, sea flexible. Jaime, mencionado en el artículo anterior, afirma: “Es casi imposible encontrar el puesto perfecto. Hay que aprender a conformarse con los trabajos que hay, aunque no sean los ideales”.
Ser flexible implica, por ejemplo, superar el prejuicio hacia ciertos tipos de trabajo. Veamos el caso de Ericka, quien vive en México. Había estudiado secretariado ejecutivo, pero no encontraba el empleo que quería. “Tuve que aprender a aceptar otros trabajos —confiesa—. Durante un tiempo fui vendedora en una tienda; también trabajé de empleada doméstica y hasta vendí tacos en un puesto ambulante. Finalmente conseguí un empleo relacionado con mi formación profesional.”
Cuando Mary —mencionada en el artículo anterior— perdió su empleo de oficinista, también tuvo que adaptarse. Ella cuenta: “No me obstiné en encontrar el mismo tipo de trabajo que había tenido. Analizaba cada oferta laboral que aparecía, aunque muchos la consideraran de poca categoría. Así logré encontrar trabajo y mantener a mis dos hijos”.
Prepare un buen currículo
Los aspirantes a cargos directivos deben preparar un currículo profesional.* Pero sin importar el puesto que busque, un buen currículo puede marcar la diferencia. “El currículo le dice al empleador mucho sobre usted: quién es, qué ha logrado y por qué la empresa lo necesita”, dice Nigel, asesor laboral de Australia.
¿Cómo se redacta un currículo? Indique su nombre y apellidos, dirección, número de teléfono y dirección de correo electrónico. Exponga su objetivo. Anote su formación académica destacando los aspectos que tengan que ver con el puesto al que aspira. Aporte información sobre su experiencia laboral. No se limite a mencionar el trabajo que desempeñó, indique algunos de los objetivos que alcanzó y su contribución a su antigua empresa. También resalte los aspectos de su anterior empleo que lo convierten en un buen candidato para el puesto que desea conseguir. Indique cuáles son sus cualidades y aficiones. En vista de que las necesidades de cada compañía son diferentes, tal vez tenga que entregar un currículo diferente en cada empresa.
¿Debería presentar un currículo si va a solicitar su primer empleo? Claro que sí. Puede que muchas de las cosas que ha hecho cuenten como experiencia laboral. Por ejemplo, ¿tiene usted alguna afición, como la carpintería, o tiene habilidad para reparar automóviles viejos? Anótelo. ¿Ha participado en alguna obra voluntaria? Escriba el tipo de labor que ha realizado y los resultados. (Véase el recuadro de abajo.)
Currículo modelo para quienes
carecen de experiencia laboral
Nombre:
Dirección:
Número de teléfono y dirección de correo electrónico:
Objetivo: Acceder a un puesto de trabajo de nivel inicial en la fábrica.
Formación: Graduado del Centro de Enseñanza Media Superior de [población] (2004).
Cursos: Idiomas, matemáticas, informática y carpintería.
Habilidades: Soy diestro en los trabajos manuales. Me encargo del mantenimiento y las reparaciones del automóvil de mi familia. He hecho una mesa y varias sillas de madera en el taller de casa. Me gusta usar mis conocimientos matemáticos para hacer muebles. Trabajé en la instalación del techo de un edificio construido con mano de obra voluntaria. Sé utilizar la mayoría de las computadoras y me encanta aprender a usar programas nuevos.
Información personal: Responsable: solo me perdí dos días de clase en el último año académico. Honrado: encontré una billetera con dinero y se la devolví a su dueño. Amigable: trabajo regularmente en una obra voluntaria a favor de la comunidad y disfruto de ayudar a las personas mayores. Deportes: me encanta jugar al baloncesto. Aficiones: me gusta reparar automóviles y trabajar la madera.
Referencias: A disposición de quien las solicite.*
* Si te las piden, podrías dar el nombre de un profesor que te conozca bien o de un amigo de la familia que tenga un negocio, pero no te olvides de pedirles permiso antes de hacerlo. Si el empleador te solicita los nombres de las personas que pueden dar referencias de ti, será un buen indicio de que está interesado en contratarte.
Si no puede concertar una entrevista con la persona indicada, deje una tarjeta (preferiblemente de unos 10 por 15 centímetros, con su nombre, dirección, número de teléfono, dirección de correo electrónico y un breve resumen de sus habilidades y experiencia. En el dorso, si lo considera oportuno, podría colocar una fotografía suya. Distribuya esa tarjeta a todos los que pudieran ayudarle a encontrar empleo y pídales que se la entreguen a los conocidos que ofrezcan el tipo de trabajo que usted busca. Puede que gracias a ella alguien le conceda una entrevista y, quién sabe, quizá le ofrezca un contrato.
Cuando prepare un currículo, verá como siente que controla más la situación. Nigel, mencionado anteriormente, dice: “La redacción del currículo le ayudará a organizar las ideas y objetivos. Además, mejorará su confianza personal, pues estará preparado para responder a las preguntas que tal vez le hagan en la entrevista”. (Véase el recuadro de abajo.)
Hombre haciendo una búsqueda para encontrar trabajo
Para encontrar trabajo se necesita perseverancia y una búsqueda concienzuda
Mano sosteniendo un bolígrafo Preguntas que le pueden hacer en una entrevista
* ¿Por qué ha solicitado este puesto?
* ¿Por qué quiere trabajar en esta empresa?
* ¿Qué sabe de este trabajo (esta compañía o esta industria)?
* ¿Ha realizado alguna vez este tipo de trabajo?
* ¿Qué clase de maquinaria sabe manejar?
* ¿Qué experiencia tiene en este tipo de trabajo?
* ¿Qué habilidades puede usted aportar al trabajo?
* Hábleme de usted.
* ¿Qué cinco palabras cree usted que lo describen bien?
* ¿Puede trabajar bajo presión?
* ¿Por qué dejó su último empleo?
* ¿Por qué lleva tanto tiempo desempleado?
* ¿Qué pensaba de usted su último jefe?
* ¿Cuántas veces faltó al trabajo en su último empleo?
* ¿Qué planes tiene para el futuro?
* ¿Cuándo podría comenzar a trabajar?
* ¿Cuáles son sus mayores talentos y habilidades?
Prepárese bien para la entrevista
¿Cómo puede prepararse para una entrevista? Una manera es recabando datos sobre la empresa en la que quiere trabajar. Cuanta más información tenga, mejor impresión dará. Esta investigación también le ayudará a determinar si la empresa de verdad tiene el tipo de trabajo que usted está buscando o si es la clase de empresa en la que desea trabajar.
A continuación piense en cómo irá vestido. Si se trata de trabajo físico, lleve ropa limpia, cuidada y apropiada para la ocasión. Su apariencia aseada le indicará al entrevistador que tiene amor propio y que seguramente se tomará en serio el trabajo que le asignen. Si se trata de un puesto en una oficina, póngase ropa modesta que se considere aceptable en el ámbito empresarial donde usted vive. Nigel aconseja: “Elija su ropa mucho antes de la entrevista. Así no tendrá que hacerlo a último momento, lo que aumentaría innecesariamente la tensión antes de la cita”.
Nigel recomienda llegar con un cuarto de hora de antelación. Claro, no es aconsejable llegar muy temprano, pero llegar tarde puede ser desastroso. Según los expertos, los primeros tres segundos de la entrevista son cruciales. Durante ese breve lapso, el entrevistador se forma una opinión de usted basándose principalmente en su apariencia y en su comportamiento. Llegar tarde daría una impresión sumamente negativa, y, como usted sabe, no existe una segunda oportunidad para cambiar una primera impresión.
Tenga en cuenta también que el entrevistador no es su enemigo. Al fin y al cabo, seguro que él también tuvo que solicitar su propio empleo, así que sabe cómo se siente usted. De hecho, puede que esté nervioso, pues quizá ha recibido poca o ninguna preparación para realizar una entrevista. Además, si quien le entrevista es el propio empresario, piense que tal vez tenga mucho que perder si elige a la persona equivocada.
Hombre en una entrevista de trabajo
Comportarse con seriedad y profesionalidad en la entrevista da buenos resultados
Para empezar bien, sonríale y estréchele la mano con firmeza, si ese es el saludo acostumbrado. Durante la entrevista, concéntrese en lo que la empresa necesita de usted y en lo que usted puede aportar. Nigel menciona lo que no hay que hacer: “No se mueva mucho y siéntese derecho: una buena postura comunica confianza. No se muestre demasiado informal o muy hablador y, de más está decir, no use lenguaje vulgar. No haga comentarios negativos sobre sus anteriores compañeros y superiores, pues el entrevistador creerá que hará lo mismo si consigue el puesto”.
Según los entendidos, durante la entrevista es conveniente mantener contacto visual con el entrevistador, hacer gestos naturales al hablar y articular bien. Sea concreto y sincero al responder, y haga preguntas relevantes sobre la empresa y el puesto que desea ocupar. Al final de la entrevista, si todavía quiere el empleo, solicítelo, pues eso evidenciará su interés.
Si sigue todas estas sugerencias, puede que no tarde en encontrar empleo. Ahora bien, una vez que lo haya conseguido, ¿cómo puede aumentar sus probabilidades de conservarlo?
* En algunos lugares, el currículo también se llama currículum vítae (CV).
¿Debería usar las agencias
de empleo de la Red?
En una de las mayores agencias de empleo en Internet de Estados Unidos pueden verse 17.000.000 de currículos y 800.000 ofertas. Las encuestas indican que en algunos países, hasta el 96% de la población usa la Red para buscar trabajo. Sin embargo, según una investigación realizada entre profesionales de 40 países, solo el 5% lo consigue.
Si pone su currículo en Internet, aumentará la cantidad de empresarios que se enteran de que usted busca trabajo. Sin embargo, hay que tener cautela, pues también aumentarán las posibilidades de que se convierta en víctima del fraude. Como medida de protección, los expertos en la materia aconsejan lo siguiente:
1. Lea las normas de privacidad de la agencia antes de entregarles su currículo. Algunos sitios de la Red venden los datos personales a compañías de mercadotecnia o a quien quiera comprarlos.
2. Coloque su currículo únicamente en unos cuantos sitios fiables de la Red. Si no quiere que se utilicen mal sus datos personales, es vital que los proteja. En su currículo nunca debería haber información que pudiera utilizarse para robarle la identidad y causarle interminables problemas económicos. Las empresas no necesitan conocer su fecha de nacimiento exacta, ni su número de cuenta bancaria o de tarjeta de crédito.
3. Desconfíe de las ofertas laborales imprecisas. Pam Dixon, investigadora del World Privacy Forum, afirma que cuanto más general sea la oferta, más probabilidad hay de que sea falsa. “Frases tan vagas como ‘ofrecemos miles de puestos’ o ‘trabajamos con las mejores firmas’ constituyen una señal de peligro —añade—. El hecho de pedirle que envíe su currículo otra vez también puede augurar problemas.”
Por último, recuerde que hasta los sitios más serios de la Red no pueden controlar lo que sucede con su currículo una vez que lo descarga alguien que busque personal o cualquier otra persona.
(Despertad julio de 2005)
Organícese
Si ha perdido un buen empleo o lleva cierto tiempo desempleado, es fácil que se desanime. “Cuando me despidieron, tenía bastantes esperanzas de conseguir trabajo enseguida —dice Katharina, una modista alemana—. Pero fueron pasando lentamente los meses y, como no me salía nada, me deprimí. Hasta llegó un momento en que me costaba hablar del asunto con mis amigas.”
¿Cómo contrarrestar la desesperanza? “Necesita un horario para planificar el día”, sugiere el libro Consiga un trabajo en 30 días o incluso antes. Los autores recomiendan “establecer objetivos diarios y llevar un recuento de todo cuanto hace”. Además, señalan que “cada día tiene que empezar con la rutina de vestirse para trabajar”. ¿Por qué? “Estar bien vestido le aportará mayor confianza en sí mismo, incluso cuando hable por teléfono.”
Así es, su trabajo debe ser buscar trabajo, prescindiendo de cuánto tarde en conseguirlo. Katharina, mencionada anteriormente, siguió esta estrategia. Ella comenta: “Fui a la oficina de empleo para conseguir las direcciones y los números de teléfono de las empresas que buscaban personal. Contesté anuncios de periódico. Examiné detenidamente la guía telefónica e hice una lista de las compañías que pudieran disponer de puestos de trabajo que aún no hubieran anunciado, y me puse en contacto con ellas. Luego redacté un currículo y lo envié a esas empresas”. Finalmente, después de buscar de forma sistemática, Katharina encontró un trabajo adecuado.
Entre en el mercado laboral oculto
El pescador con la red más grande es el que tiene la mayor probabilidad de atrapar peces. Igualmente, si usted agranda su “red”, tendrá más probabilidades de encontrar empleo. Si se limita a responder a las ofertas de los periódicos o de Internet, quizás su red no abarque la mayoría de los puestos disponibles, pues un buen número de puestos de trabajo nunca se anuncian. ¿Cómo puede entrar en este mercado laboral oculto?
Además de responder a los anuncios, haga como Katharina y dedique cierto tiempo cada semana a ponerse en contacto con las empresas que, a su juicio, tal vez tengan puestos apropiados para usted. No espere a que pongan un anuncio. Si le dicen que no tienen trabajo, pregunte si saben de alguna compañía a la que pueda acudir y con quién específicamente debería hablar. Si le mencionan alguna, concierte una cita indicando el nombre de la persona que lo envió.
EMPLEO
* Prepárese bien para la entrevista
* Prepare un buen currículo
* Sea flexible
* Entre en el mercado laboral oculto
* Organícese
Tony, mencionado en el artículo anterior, encontró empleo de esta manera. “Empecé a visitar empresas aunque no hubieran puesto ningún anuncio —explica—. En una me dijeron que de momento no había ninguna plaza libre, pero que lo volviera a intentar al cabo de tres meses. Cuando regresé, me dieron trabajo.”
Una madre sola de Sudáfrica llamada Primrose hizo algo parecido. “Mientras estaba en un curso de primeros auxilios —dice—, me fijé en un edificio que estaban construyendo al otro lado de la calle. Según me dijeron, iba a ser una residencia de ancianos. Traté varias veces de conseguir una cita con el director de la institución, pero cuando por fin logré hablar con él, me informó que no había ninguna vacante. Con todo, pasaba de vez en cuando por el lugar para ofrecer mis servicios, aunque fuera como voluntaria. Con el tiempo, me hicieron un contrato temporal. Como trabajé diligentemente en todo lo que me mandaron, gané experiencia y me dieron un empleo permanente.”
También puede pedir a sus amigos, familiares y conocidos que lo ayuden a localizar los empleos que no se anuncian. Así fue como encontró trabajo Jacobus, especialista en seguridad de Sudáfrica. “Cuando mi empresa cerró —afirma—, les dije a mis amistades y familiares que estaba buscando trabajo. Cierto día, en la fila del supermercado, un amigo mío oyó a una mujer preguntarle a otra si sabía de alguien que buscara empleo. Mi amigo interrumpió la conversación y le habló de mí. Me dieron una cita y conseguí el trabajo.”
Sea flexible
Si quiere aumentar las posibilidades de encontrar empleo, sea flexible. Jaime, mencionado en el artículo anterior, afirma: “Es casi imposible encontrar el puesto perfecto. Hay que aprender a conformarse con los trabajos que hay, aunque no sean los ideales”.
Ser flexible implica, por ejemplo, superar el prejuicio hacia ciertos tipos de trabajo. Veamos el caso de Ericka, quien vive en México. Había estudiado secretariado ejecutivo, pero no encontraba el empleo que quería. “Tuve que aprender a aceptar otros trabajos —confiesa—. Durante un tiempo fui vendedora en una tienda; también trabajé de empleada doméstica y hasta vendí tacos en un puesto ambulante. Finalmente conseguí un empleo relacionado con mi formación profesional.”
Cuando Mary —mencionada en el artículo anterior— perdió su empleo de oficinista, también tuvo que adaptarse. Ella cuenta: “No me obstiné en encontrar el mismo tipo de trabajo que había tenido. Analizaba cada oferta laboral que aparecía, aunque muchos la consideraran de poca categoría. Así logré encontrar trabajo y mantener a mis dos hijos”.
Prepare un buen currículo
Los aspirantes a cargos directivos deben preparar un currículo profesional.* Pero sin importar el puesto que busque, un buen currículo puede marcar la diferencia. “El currículo le dice al empleador mucho sobre usted: quién es, qué ha logrado y por qué la empresa lo necesita”, dice Nigel, asesor laboral de Australia.
¿Cómo se redacta un currículo? Indique su nombre y apellidos, dirección, número de teléfono y dirección de correo electrónico. Exponga su objetivo. Anote su formación académica destacando los aspectos que tengan que ver con el puesto al que aspira. Aporte información sobre su experiencia laboral. No se limite a mencionar el trabajo que desempeñó, indique algunos de los objetivos que alcanzó y su contribución a su antigua empresa. También resalte los aspectos de su anterior empleo que lo convierten en un buen candidato para el puesto que desea conseguir. Indique cuáles son sus cualidades y aficiones. En vista de que las necesidades de cada compañía son diferentes, tal vez tenga que entregar un currículo diferente en cada empresa.
¿Debería presentar un currículo si va a solicitar su primer empleo? Claro que sí. Puede que muchas de las cosas que ha hecho cuenten como experiencia laboral. Por ejemplo, ¿tiene usted alguna afición, como la carpintería, o tiene habilidad para reparar automóviles viejos? Anótelo. ¿Ha participado en alguna obra voluntaria? Escriba el tipo de labor que ha realizado y los resultados. (Véase el recuadro de abajo.)
Currículo modelo para quienes
carecen de experiencia laboral
Nombre:
Dirección:
Número de teléfono y dirección de correo electrónico:
Objetivo: Acceder a un puesto de trabajo de nivel inicial en la fábrica.
Formación: Graduado del Centro de Enseñanza Media Superior de [población] (2004).
Cursos: Idiomas, matemáticas, informática y carpintería.
Habilidades: Soy diestro en los trabajos manuales. Me encargo del mantenimiento y las reparaciones del automóvil de mi familia. He hecho una mesa y varias sillas de madera en el taller de casa. Me gusta usar mis conocimientos matemáticos para hacer muebles. Trabajé en la instalación del techo de un edificio construido con mano de obra voluntaria. Sé utilizar la mayoría de las computadoras y me encanta aprender a usar programas nuevos.
Información personal: Responsable: solo me perdí dos días de clase en el último año académico. Honrado: encontré una billetera con dinero y se la devolví a su dueño. Amigable: trabajo regularmente en una obra voluntaria a favor de la comunidad y disfruto de ayudar a las personas mayores. Deportes: me encanta jugar al baloncesto. Aficiones: me gusta reparar automóviles y trabajar la madera.
Referencias: A disposición de quien las solicite.*
* Si te las piden, podrías dar el nombre de un profesor que te conozca bien o de un amigo de la familia que tenga un negocio, pero no te olvides de pedirles permiso antes de hacerlo. Si el empleador te solicita los nombres de las personas que pueden dar referencias de ti, será un buen indicio de que está interesado en contratarte.
Si no puede concertar una entrevista con la persona indicada, deje una tarjeta (preferiblemente de unos 10 por 15 centímetros, con su nombre, dirección, número de teléfono, dirección de correo electrónico y un breve resumen de sus habilidades y experiencia. En el dorso, si lo considera oportuno, podría colocar una fotografía suya. Distribuya esa tarjeta a todos los que pudieran ayudarle a encontrar empleo y pídales que se la entreguen a los conocidos que ofrezcan el tipo de trabajo que usted busca. Puede que gracias a ella alguien le conceda una entrevista y, quién sabe, quizá le ofrezca un contrato.
Cuando prepare un currículo, verá como siente que controla más la situación. Nigel, mencionado anteriormente, dice: “La redacción del currículo le ayudará a organizar las ideas y objetivos. Además, mejorará su confianza personal, pues estará preparado para responder a las preguntas que tal vez le hagan en la entrevista”. (Véase el recuadro de abajo.)
Hombre haciendo una búsqueda para encontrar trabajo
Para encontrar trabajo se necesita perseverancia y una búsqueda concienzuda
Mano sosteniendo un bolígrafo Preguntas que le pueden hacer en una entrevista
* ¿Por qué ha solicitado este puesto?
* ¿Por qué quiere trabajar en esta empresa?
* ¿Qué sabe de este trabajo (esta compañía o esta industria)?
* ¿Ha realizado alguna vez este tipo de trabajo?
* ¿Qué clase de maquinaria sabe manejar?
* ¿Qué experiencia tiene en este tipo de trabajo?
* ¿Qué habilidades puede usted aportar al trabajo?
* Hábleme de usted.
* ¿Qué cinco palabras cree usted que lo describen bien?
* ¿Puede trabajar bajo presión?
* ¿Por qué dejó su último empleo?
* ¿Por qué lleva tanto tiempo desempleado?
* ¿Qué pensaba de usted su último jefe?
* ¿Cuántas veces faltó al trabajo en su último empleo?
* ¿Qué planes tiene para el futuro?
* ¿Cuándo podría comenzar a trabajar?
* ¿Cuáles son sus mayores talentos y habilidades?
Prepárese bien para la entrevista
¿Cómo puede prepararse para una entrevista? Una manera es recabando datos sobre la empresa en la que quiere trabajar. Cuanta más información tenga, mejor impresión dará. Esta investigación también le ayudará a determinar si la empresa de verdad tiene el tipo de trabajo que usted está buscando o si es la clase de empresa en la que desea trabajar.
A continuación piense en cómo irá vestido. Si se trata de trabajo físico, lleve ropa limpia, cuidada y apropiada para la ocasión. Su apariencia aseada le indicará al entrevistador que tiene amor propio y que seguramente se tomará en serio el trabajo que le asignen. Si se trata de un puesto en una oficina, póngase ropa modesta que se considere aceptable en el ámbito empresarial donde usted vive. Nigel aconseja: “Elija su ropa mucho antes de la entrevista. Así no tendrá que hacerlo a último momento, lo que aumentaría innecesariamente la tensión antes de la cita”.
Nigel recomienda llegar con un cuarto de hora de antelación. Claro, no es aconsejable llegar muy temprano, pero llegar tarde puede ser desastroso. Según los expertos, los primeros tres segundos de la entrevista son cruciales. Durante ese breve lapso, el entrevistador se forma una opinión de usted basándose principalmente en su apariencia y en su comportamiento. Llegar tarde daría una impresión sumamente negativa, y, como usted sabe, no existe una segunda oportunidad para cambiar una primera impresión.
Tenga en cuenta también que el entrevistador no es su enemigo. Al fin y al cabo, seguro que él también tuvo que solicitar su propio empleo, así que sabe cómo se siente usted. De hecho, puede que esté nervioso, pues quizá ha recibido poca o ninguna preparación para realizar una entrevista. Además, si quien le entrevista es el propio empresario, piense que tal vez tenga mucho que perder si elige a la persona equivocada.
Hombre en una entrevista de trabajo
Comportarse con seriedad y profesionalidad en la entrevista da buenos resultados
Para empezar bien, sonríale y estréchele la mano con firmeza, si ese es el saludo acostumbrado. Durante la entrevista, concéntrese en lo que la empresa necesita de usted y en lo que usted puede aportar. Nigel menciona lo que no hay que hacer: “No se mueva mucho y siéntese derecho: una buena postura comunica confianza. No se muestre demasiado informal o muy hablador y, de más está decir, no use lenguaje vulgar. No haga comentarios negativos sobre sus anteriores compañeros y superiores, pues el entrevistador creerá que hará lo mismo si consigue el puesto”.
Según los entendidos, durante la entrevista es conveniente mantener contacto visual con el entrevistador, hacer gestos naturales al hablar y articular bien. Sea concreto y sincero al responder, y haga preguntas relevantes sobre la empresa y el puesto que desea ocupar. Al final de la entrevista, si todavía quiere el empleo, solicítelo, pues eso evidenciará su interés.
Si sigue todas estas sugerencias, puede que no tarde en encontrar empleo. Ahora bien, una vez que lo haya conseguido, ¿cómo puede aumentar sus probabilidades de conservarlo?
* En algunos lugares, el currículo también se llama currículum vítae (CV).
¿Debería usar las agencias
de empleo de la Red?
En una de las mayores agencias de empleo en Internet de Estados Unidos pueden verse 17.000.000 de currículos y 800.000 ofertas. Las encuestas indican que en algunos países, hasta el 96% de la población usa la Red para buscar trabajo. Sin embargo, según una investigación realizada entre profesionales de 40 países, solo el 5% lo consigue.
Si pone su currículo en Internet, aumentará la cantidad de empresarios que se enteran de que usted busca trabajo. Sin embargo, hay que tener cautela, pues también aumentarán las posibilidades de que se convierta en víctima del fraude. Como medida de protección, los expertos en la materia aconsejan lo siguiente:
1. Lea las normas de privacidad de la agencia antes de entregarles su currículo. Algunos sitios de la Red venden los datos personales a compañías de mercadotecnia o a quien quiera comprarlos.
2. Coloque su currículo únicamente en unos cuantos sitios fiables de la Red. Si no quiere que se utilicen mal sus datos personales, es vital que los proteja. En su currículo nunca debería haber información que pudiera utilizarse para robarle la identidad y causarle interminables problemas económicos. Las empresas no necesitan conocer su fecha de nacimiento exacta, ni su número de cuenta bancaria o de tarjeta de crédito.
3. Desconfíe de las ofertas laborales imprecisas. Pam Dixon, investigadora del World Privacy Forum, afirma que cuanto más general sea la oferta, más probabilidad hay de que sea falsa. “Frases tan vagas como ‘ofrecemos miles de puestos’ o ‘trabajamos con las mejores firmas’ constituyen una señal de peligro —añade—. El hecho de pedirle que envíe su currículo otra vez también puede augurar problemas.”
Por último, recuerde que hasta los sitios más serios de la Red no pueden controlar lo que sucede con su currículo una vez que lo descarga alguien que busque personal o cualquier otra persona.
(Despertad julio de 2005)
Cómo encontrar un empleo y conservarlo. Desempleados de la noche a la mañana.
Cómo encontrar un empleo y conservarlo. Desempleados de la noche a la mañana.
Mi despido me cayó como un jarro de agua fría. Mi amor propio se vino abajo.”—Tony, de Alemania.
“Fue como si me hubieran puesto una enorme carga encima. Estaba criando sola a mis dos hijos y no sabía cómo iba a alimentarlos y pagar todos los gastos.”—Mary, de la India.
“Me desanimé mucho cuando perdí mi empleo. Tenía miedo de no poder conseguir otro.”—Jaime, de México.
MILLONES de personas de todo el mundo están en la misma situación que Tony, Mary y Jaime. A finales del siglo pasado, el 10% de la población activa de Europa y Asia central estaba desempleada, lo que representa un total de 23.000.000 de personas. En algunos países menos desarrollados, más de una cuarta parte de los que están en edad laboral carecen de empleo. En Estados Unidos “se han perdido casi dos millones seiscientos mil puestos de trabajo en los últimos veintiocho meses”, señaló The New York Times en julio de 2003.
Un trabajador de la construcción, un chef y una enfermera desempleados
En muchos países, la búsqueda de empleo no es una tarea fácil. Por ejemplo, todos los años invade el mercado laboral una marea de universitarios y estudiantes de enseñanza media recién graduados. Pero tener un título universitario o una formación especializada no garantiza que se vaya a encontrar el empleo deseado. Por eso, hoy día la gente suele cambiar de trabajo varias veces durante su vida. Hay quienes incluso tienen que cambiar por completo de profesión.
Si usted queda desempleado, ¿qué puede hacer para mejorar las posibilidades de conseguir un empleo? Y una vez que lo haya encontrado, ¿cómo puede conservarlo?
(Despertad julio de 2005)
Mi despido me cayó como un jarro de agua fría. Mi amor propio se vino abajo.”—Tony, de Alemania.
“Fue como si me hubieran puesto una enorme carga encima. Estaba criando sola a mis dos hijos y no sabía cómo iba a alimentarlos y pagar todos los gastos.”—Mary, de la India.
“Me desanimé mucho cuando perdí mi empleo. Tenía miedo de no poder conseguir otro.”—Jaime, de México.
MILLONES de personas de todo el mundo están en la misma situación que Tony, Mary y Jaime. A finales del siglo pasado, el 10% de la población activa de Europa y Asia central estaba desempleada, lo que representa un total de 23.000.000 de personas. En algunos países menos desarrollados, más de una cuarta parte de los que están en edad laboral carecen de empleo. En Estados Unidos “se han perdido casi dos millones seiscientos mil puestos de trabajo en los últimos veintiocho meses”, señaló The New York Times en julio de 2003.
Un trabajador de la construcción, un chef y una enfermera desempleados
En muchos países, la búsqueda de empleo no es una tarea fácil. Por ejemplo, todos los años invade el mercado laboral una marea de universitarios y estudiantes de enseñanza media recién graduados. Pero tener un título universitario o una formación especializada no garantiza que se vaya a encontrar el empleo deseado. Por eso, hoy día la gente suele cambiar de trabajo varias veces durante su vida. Hay quienes incluso tienen que cambiar por completo de profesión.
Si usted queda desempleado, ¿qué puede hacer para mejorar las posibilidades de conseguir un empleo? Y una vez que lo haya encontrado, ¿cómo puede conservarlo?
(Despertad julio de 2005)
¿Es la anticoncepción moralmente mala?
¿QUÉ opina usted? ¿Está mal que los matrimonios recurran a métodos anticonceptivos? Es probable que su respuesta dependa de sus creencias religiosas. La Iglesia Católica enseña que toda medida que se tome con objeto de impedir la procreación es “intrínsecamente mala”. El dogma católico fomenta la idea de que las relaciones sexuales entre los cónyuges siempre deben dejar la puerta abierta a la posibilidad de un embarazo. Por lo tanto, para la Iglesia Católica los métodos anticonceptivos son “moralmente reprobables”.
A mucha gente le resulta difícil aceptar dicha doctrina. Un artículo de Pittsburgh Post-Gazette dedicado a este tema indicó que “más del setenta y cinco por ciento de los católicos de Estados Unidos opina que la Iglesia debería permitir el uso de métodos anticonceptivos artificiales [...]. Y millones pasan por alto la prohibición cada día”. El caso de Linda es un ejemplo de lo anterior. Es católica, tiene tres hijas y admite con franqueza que usa anticonceptivos, pero afirma: “Sinceramente, mi conciencia no me dice que esté pecando”.
¿Qué enseña la Palabra de Dios sobre este tema?
El inmenso valor de la vida
Dios considera que la vida de un niño es valiosísima, incluso desde las etapas más tempranas de su desarrollo. El rey israelita David escribió bajo inspiración: “Me tuviste cubierto en resguardo en el vientre de mi madre. [...] Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas” (Salmo 139:13, 16). En el momento de la concepción se inicia una nueva vida, y la Ley mosaica indicaba que se podía pedir cuentas a la persona que causara daño a una criatura que aún no hubiera nacido. De hecho, Éxodo 21:22, 23 especifica que si una mujer embarazada o su hijo aún no nacido sufrían un accidente mortal a consecuencia de una pelea entre dos hombres, el asunto debía llevarse ante los jueces. Ellos analizaban las circunstancias y el grado de intencionalidad, pero podían llegar a imponer como castigo el dar “alma por alma”, es decir, una vida por otra.
Estos principios son aplicables al caso de la anticoncepción, dado que algunos métodos parecen ser abortivos y usarlos no está en armonía con el principio divino del respeto a la vida. No obstante, la mayoría de los métodos anticonceptivos no provocan abortos. Entonces, ¿se pueden usar estos últimos?
En ningún lugar de la Biblia se dice a los cristianos que tienen la obligación de procrear. Dios ordenó a la primera pareja humana y a la familia de Noé: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra”. Pero no se repitió tal mandato a los cristianos (Génesis 1:28; 9:1). Por lo tanto, los matrimonios pueden decidir por sí mismos si tendrán hijos, cuántos y cuándo. Las Escrituras tampoco condenan el control de la natalidad. Así que desde un punto de vista bíblico, el que los cónyuges opten por usar un método anticonceptivo que no sea abortivo es una decisión personal. Entonces, ¿por qué la Iglesia Católica condena la anticoncepción?
La sabiduría humana frente a la sabiduría divina
Fuentes católicas indican que fue en el siglo II de nuestra era cuando quienes profesaban el cristianismo adoptaron por primera vez un precepto estoico según el cual las relaciones sexuales dentro del matrimonio tenían un solo objetivo lícito: la procreación. Es obvio, pues, que tras este punto de vista había un razonamiento filosófico en vez de bíblico, que no se basaba en la sabiduría divina sino en la humana. Dicho concepto filosófico perduró a lo largo de los siglos y fue ampliado por varios teólogos católicos.* Por tanto, la consecuencia lógica de tal enseñanza fue la noción de que el placer sexual como fin en sí mismo es pecaminoso y que, por consiguiente, las relaciones sexuales que excluyen la posibilidad de la procreación son inmorales. Pero eso no es lo que enseñan las Escrituras.
Dios ordenó a la primera pareja humana y a la familia de Noé: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra”. Pero no se repitió tal mandato a los cristianos
Valiéndose de lenguaje poético, el libro bíblico de Proverbios describe el gozo que puede derivarse de las relaciones sexuales en el ámbito apropiado del matrimonio: “Bebe agua de tu propia cisterna, y chorrillos que salgan de en medio de tu propio pozo. [...] Resulte bendita tu fuente de aguas, y regocíjate con la esposa de tu juventud, una amable cierva y una encantadora cabra montesa. Que sus propios pechos te embriaguen a todo tiempo. Con su amor estés en un éxtasis constantemente” (Proverbios 5:15, 18, 19).
Las relaciones sexuales entre los cónyuges son un don de Dios, pero la procreación no es su único objetivo. También permiten a un matrimonio expresarse ternura y afecto entre sí. Por eso si una pareja decidiera excluir la posibilidad de un embarazo mediante algún método anticonceptivo, la decisión es suya y nadie debería juzgarlos (Romanos 14:4, 10-13).
* No fue sino hasta el siglo XIII cuando Gregorio IX promulgó lo que la New Catholic Encyclopedia denomina “la primera legislación general de un papa contra la anticoncepción”.
¿SE HA PREGUNTADO...
* ... si hay algo pecaminoso en las relaciones sexuales entre cónyuges? (Proverbios 5:15, 18, 19.)
* ... qué deberían tener en cuenta los cristianos si usan anticonceptivos? (Éxodo 21:22, 23.)
* ... cómo debería verse a los matrimonios que utilizan anticonceptivos? (Romanos 14:4, 10-13.)
vida,
A mucha gente le resulta difícil aceptar dicha doctrina. Un artículo de Pittsburgh Post-Gazette dedicado a este tema indicó que “más del setenta y cinco por ciento de los católicos de Estados Unidos opina que la Iglesia debería permitir el uso de métodos anticonceptivos artificiales [...]. Y millones pasan por alto la prohibición cada día”. El caso de Linda es un ejemplo de lo anterior. Es católica, tiene tres hijas y admite con franqueza que usa anticonceptivos, pero afirma: “Sinceramente, mi conciencia no me dice que esté pecando”.
¿Qué enseña la Palabra de Dios sobre este tema?
El inmenso valor de la vida
Dios considera que la vida de un niño es valiosísima, incluso desde las etapas más tempranas de su desarrollo. El rey israelita David escribió bajo inspiración: “Me tuviste cubierto en resguardo en el vientre de mi madre. [...] Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas” (Salmo 139:13, 16). En el momento de la concepción se inicia una nueva vida, y la Ley mosaica indicaba que se podía pedir cuentas a la persona que causara daño a una criatura que aún no hubiera nacido. De hecho, Éxodo 21:22, 23 especifica que si una mujer embarazada o su hijo aún no nacido sufrían un accidente mortal a consecuencia de una pelea entre dos hombres, el asunto debía llevarse ante los jueces. Ellos analizaban las circunstancias y el grado de intencionalidad, pero podían llegar a imponer como castigo el dar “alma por alma”, es decir, una vida por otra.
Estos principios son aplicables al caso de la anticoncepción, dado que algunos métodos parecen ser abortivos y usarlos no está en armonía con el principio divino del respeto a la vida. No obstante, la mayoría de los métodos anticonceptivos no provocan abortos. Entonces, ¿se pueden usar estos últimos?
En ningún lugar de la Biblia se dice a los cristianos que tienen la obligación de procrear. Dios ordenó a la primera pareja humana y a la familia de Noé: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra”. Pero no se repitió tal mandato a los cristianos (Génesis 1:28; 9:1). Por lo tanto, los matrimonios pueden decidir por sí mismos si tendrán hijos, cuántos y cuándo. Las Escrituras tampoco condenan el control de la natalidad. Así que desde un punto de vista bíblico, el que los cónyuges opten por usar un método anticonceptivo que no sea abortivo es una decisión personal. Entonces, ¿por qué la Iglesia Católica condena la anticoncepción?
La sabiduría humana frente a la sabiduría divina
Fuentes católicas indican que fue en el siglo II de nuestra era cuando quienes profesaban el cristianismo adoptaron por primera vez un precepto estoico según el cual las relaciones sexuales dentro del matrimonio tenían un solo objetivo lícito: la procreación. Es obvio, pues, que tras este punto de vista había un razonamiento filosófico en vez de bíblico, que no se basaba en la sabiduría divina sino en la humana. Dicho concepto filosófico perduró a lo largo de los siglos y fue ampliado por varios teólogos católicos.* Por tanto, la consecuencia lógica de tal enseñanza fue la noción de que el placer sexual como fin en sí mismo es pecaminoso y que, por consiguiente, las relaciones sexuales que excluyen la posibilidad de la procreación son inmorales. Pero eso no es lo que enseñan las Escrituras.
Dios ordenó a la primera pareja humana y a la familia de Noé: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra”. Pero no se repitió tal mandato a los cristianos
Valiéndose de lenguaje poético, el libro bíblico de Proverbios describe el gozo que puede derivarse de las relaciones sexuales en el ámbito apropiado del matrimonio: “Bebe agua de tu propia cisterna, y chorrillos que salgan de en medio de tu propio pozo. [...] Resulte bendita tu fuente de aguas, y regocíjate con la esposa de tu juventud, una amable cierva y una encantadora cabra montesa. Que sus propios pechos te embriaguen a todo tiempo. Con su amor estés en un éxtasis constantemente” (Proverbios 5:15, 18, 19).
Las relaciones sexuales entre los cónyuges son un don de Dios, pero la procreación no es su único objetivo. También permiten a un matrimonio expresarse ternura y afecto entre sí. Por eso si una pareja decidiera excluir la posibilidad de un embarazo mediante algún método anticonceptivo, la decisión es suya y nadie debería juzgarlos (Romanos 14:4, 10-13).
* No fue sino hasta el siglo XIII cuando Gregorio IX promulgó lo que la New Catholic Encyclopedia denomina “la primera legislación general de un papa contra la anticoncepción”.
¿SE HA PREGUNTADO...
* ... si hay algo pecaminoso en las relaciones sexuales entre cónyuges? (Proverbios 5:15, 18, 19.)
* ... qué deberían tener en cuenta los cristianos si usan anticonceptivos? (Éxodo 21:22, 23.)
* ... cómo debería verse a los matrimonios que utilizan anticonceptivos? (Romanos 14:4, 10-13.)
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